jueves, 25 de septiembre de 2014
domingo, 21 de septiembre de 2014
ECONOMÍA ELECTORAL
Buena reflexión de Carlos Cuesta:
CARLOS CUESTA
21/09/2014
ECONOMÍA ELECTORAL
Llegan las elecciones. Y crece el gasto público. Se ha convertido ya en una regla y el Gobierno no se va a privar de que se cumpla una vez más. Y menos cuando la sensación de recuperación puede convertirse en el principal as electoral del PP. Los primeros trazos de este plan de gasto ya se conocen: se devolverá la extra a los funcionarios incluyendo una entrega en metálico; se aumentará el gasto social de las autonomías con un nuevo mecanismo de apoyo a las regiones; y se reducirán los intereses que tienen que pagar las comunidades rescatadas de forma que puedan incrementar aún más el gasto. Es decir, que con una previsión de déficit de casi 60.000 millones a cierre de año, seguimos elevando el gasto público. Porque el gasto, y no el crecimiento sin deuda, sigue siendo el principal anzuelo electoral.
> Así es. Y esa es la principal causa de que la deuda del conjunto de las administraciones se haya elevado por encima del billón de euros (1.007.319 millones). Por culpa de los distintos derroches convertidos en bazas electorales. Muchos son antiguos: procedentes de aquella época reciente en que el déficit llegó a superar el 11% mientras se nos hablaba de la Champions. Pero otros son el fruto de haber pasado los últimos años sin cortar en seco algunas de las partidas de derroche y sin abordar la necesaria reforma en profundidad de la Administración. Punto, este último, en el que lejos de prosperar, el debilitamiento de las expectativas del PP y el auge de una izquierda radical llevarán a un peligroso aumento del gasto autonómico.
> Y es que Hacienda ha decidido ampliar la liquidez regional –es decir, los fondos disponibles de las comunidades– en más de 1.300 millones retrasando hasta 2032 el pago de las devoluciones negativas de los años 2008 y 2009. En otros 2.000 millones, por medio de la posibilidad de las CCAA acogidas al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) de diferir los pagos de amortización de 2015 correspondientes al rescate. Y en 2.000 millones más, gracias a la rebaja de los intereses autonómicos del FLA. Unas medidas que, sólo en el caso de Cataluña, supondrán un aumento de liquidez de 1.900 millones en pleno desafío separatista. En resumen, que volvemos a la economía electoral, a la del cheque y gasto público. Y con la deuda pública disparada. Un peligroso combinado que nadie dude de que acabaremos pagando.
viernes, 19 de septiembre de 2014
Si hubiese ganado el SI en Escocia
Si hubiese ganado el SI escocés se habría abierto una crisis de enormes consecuencias. Habrían dado un golpe de muerte a la Gran Bretaña, reduciendo en poderío e influencia internacional a uno de los países más firmemente comprometidos con la causa de la libertad en el mundo, atizando de manera decisiva las expectativas soberanistas de galeses y nord-irlandeses, además de alentarlos en Cataluña y el País Vasco, en Flandes, en la fantasiosa Padania, en Córcega, etc.
Se habría acabado con la construcción de la Unión Europea regresando a su pasado fragmentario de rencillas, enconos y guerras sangrientas.
Por eso Vargas Llosa amaneció el 19 con un gran suspiro de alivio.
martes, 16 de septiembre de 2014
El PSIB, la sección populista del PSOE
Tomado de ultimahora.es
La lideresa local del PSOE parece no darse cuenta que el neo-leninismo es la reacción a la situación de estancamiento económico, no una auténtica alternativa. El PSOE hay sido un actor esencial en la vida colectiva española de los últimos años, sin embargo, desde la presidencia de Rodríguez Zapatero se muestra como una organización desnortada.
domingo, 14 de septiembre de 2014
sábado, 13 de septiembre de 2014
La paradoja de la vivienda
Interesante artículo en elmundo.es sobre el precio de la vivienda firmado por Fernando Encinar, Jefe de estudios de idealista.com.
viernes, 12 de septiembre de 2014
Deuda Comunidad Autónoma Islas Baleares
Banco de España bde.es
Sin duda, una elevada deuda es un riesgo y también un lastre para la economía y su recuperación.
El principal elemento de riesgo se derivaría de una eventual subida de tipos de interés, con el consiguiente aumento de las obligaciones del Estado que requerirían nuevos ajustes en otras partidas. Un rechazo de la senda de consolidación fiscal podría tener el efecto indirecto de una mayor prima de riesgo y, por tanto, de unos mayores tipos de interés.
El sector privado de la economía ha realizado una profunda transformación; mientras que el sector público la está haciendo a un ritmo más lento y, con mucha mayor dificultad al ser percibidos los ajustes como una perdida colectiva aunque de hecho no sea así.
En cualquier caso la deuda del sector público no dejará de crecer mientras haya que financiar déficits presupuestarios.
Es cierto, que en esta última entrega de estadísticas del Banco de España existe un cambio metodológico al sumar la deuda de algunas empresas públicas que hasta ahora no computaban, y que experimentará un movimiento a la baja cuando hacia el 25 de septiembre se revise la cifra de PIB con la nueva contabilización de actividades como la prostitución o el comercio de algunas drogas.
En cualquier caso la elevada deuda debería ser un acicate para continuar poniendo mucho énfasis en el control del déficit mediante el cumplimiento de los objetivos marcados. Y, al mismo tiempo, hay que evitar la contradicción en que caen muchos políticos del PSOE que critican el aumento de deuda a la vez que reclaman una relajación de los objetivos, calificando de austericidas a los más ortodoxos.
Por último, a la parte más radical e infantil de la izquierda hay que recordarles que un impago desordenado de deuda, tal como proponen tendría las siguientes consecuencias:
- Aumento de los costes de financiación para el Estado, las empresas y las familias.
- Menor inversión
- Menos empleo y más paro.
- Más pobreza
- Mayores tipos para las hipotecas
- Más desaucios
En definitiva, lo único que se puede hacer con tal elevada deuda es continuar por la senda de la consolidación fiscal.
Una deuda grande supone un gran riesgo, pero sólo es excesiva cuando no se puede pagar..
La deuda que dejó el Segundo Pacte de Progrès era excesiva, la actual sólo es muy elevada aunque sea mucho mayor.
Una deuda grande supone un gran riesgo, pero sólo es excesiva cuando no se puede pagar..
La deuda que dejó el Segundo Pacte de Progrès era excesiva, la actual sólo es muy elevada aunque sea mucho mayor.
jueves, 11 de septiembre de 2014
El recibo de la luz
El precio que pagamos por la electricidad en nuestras casas se compone de cuatro partes claramente diferenciadas.
- El precio de la energía propiamente dicho que se determina en una subasta a plazo.
- El coste de llevar la electricidad hasta nuestras casas, que se engloba bajo el epígrafe de "peajes de acceso a las redes".
- El margen para el comercializador con el que contratamos la energía.
- Los fuertes impuestos correspondientes.
El margen del comercializador es muy reducido y, por tanto, el precio de la electricidad viene determinado a medias por el resultado de la subasta y por los peajes de acceso.
Los peajes de acceso corren con los gastos de todo un elenco de actividades, fruto de decisiones netamente políticas, que contribuyen al encarecimiento final:
- El IDAE (Instituto de Diversificación y Ahorro Energético), creado durante la segunda crisis del petróleo de 1979.
- Red Eléctrica
- Moratoria nuclear (suspensión de puesta en funcionamiento de 5 reactores nucleares)
- Régimen Especial (Subvenciones a las renovables antes de ser tecnologías maduras)
- Carbón Nacional (Subvenciones a tecnologías obsoletas)
- Extrapeninsulares (subvención a la producción en archipiélagos, Ceuta y Melilla)
La cuantía de los costes de los peajes de acceso resulta tan elevada que el Gobierno no permite su repercusión en el precio final de la luz, generando, de esta forma el llamado déficit de tarifa que financian las propias compañías generadoras.
El total de las subvenciones que encarecen los costes de acceso es mayor del 1% del PIB español.
lunes, 8 de septiembre de 2014
Construyendo carreteras no se ganan elecciones
Ni construyendo carreteras, ni teatros, ni polideportivos, ni centros cívicos, ni... tan siquiera contratando a más personal. Sino gestionando correctamente y construyendo una sociedad inclusiva en la que todos podemos seguir nuestras propias aspiraciones.
Este es un mensaje que tuvimos que repetir una y otra vez durante nuestro paso por la política. Ahora lo da el propio Presidente Rajoy según cuenta eleconomista.es.
viernes, 5 de septiembre de 2014
El Consell (de Ibiza) congela la externalización de la ITV y refuerza la plantilla
diariodeibiza.es
Convertir monopolios públicos en monopolios privados, en lugar de aumentar la competencia, no es apostar instituciones inclusivas que aumenten la riqueza y el bienestar. Tampoco lo es solucionar los problemas con mayor gasto público provisional que prácticamente siempre se acaba convirtiendo en permanente.
Las ITV podría ser un servicio totalmente liberalizado.
Las ITV podría ser un servicio totalmente liberalizado.
martes, 2 de septiembre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
Isabel Perón y sus sucesores descontrolaron las cuentas públicas
A principios de 1976 resultaba evidente la incapacidad de Isabel Perón para gobernar el País.
La situación económica era caótica. En el primer trimestre del año, la inflación anualizada alcanzaba el 1.000%, el déficit fiscal representaba el 13% del PIB, las reservas internacionales del Banco Central estaban agotadas, se había perdido el control de la oferta monetaria y la economía estaba en recesión.
A lo que había que añadir la violencia desatada por distintos extremos.
En marzo de 1976 es derrocado el gobierno constitucional. Y el nuevo régimen se dedicó a eliminar la subversión y las expresiones de disidencia. Mientras que en el terreno económico pensaba desarrollar una mayor apertura económica deacuerdo con la emergente situación de globalización y la hegemonía del mercado. Consideraban, los nuevos madatario, que los elementos negativos que había que REORGANIZAR eran la fuerte presencia estatal, el elevado proteccionismo y la persistente inflación.
Y a pesar de que muchas se sus políticas fueron en esa dirección, como la llamada "privatización periférica", por la cual el Estado delegó áreas y servicios a través de contratos, y encaró la enajenación empresas públicas. Al final del periodo dictatorial el peso del Estado era del 50%, cuando en 1975 alcanzaba tan sólo el 39%.
En los últimos años del régimen militar, el déficit fiscal fue del 16%, es decir, muy superior al existente previamente. Nunca pudo ser controlado durante el Proceso.
martes, 26 de agosto de 2014
Los gremios medievales y la parálisis de la innovación.
Los gremios medievales con su control sobre los procesos de producción tenían como una de sus misiones impedir toda posible innovación.
De esta forma en 1643 el Consejo Privado del Rey británico no se contentó con negar una patente para una revolucionaria máquina tejedora, sino que ordenó su destrucción. Retrasando por más de dos siglos el avenimiento de la Revolución Industrial.
Para evitar cualquier innovación el ministro francés Colbert emitió un documento según el cual la tela fabricada en Dijon y Selangez tenía que contener 1.408 hebras, incluidas la orlas. Mientras que las hechas en Auxerre y Avallon debían contener sólo 1.375 hebras, y las de Chantillon 1.261.
Para eso creó un ejercito bien remunerado de inspectores, fideicomisarios, jueces de paz y otros funcionarios facultados para poner multas y castigos.
Colbert publicó más de 1.000 regulaciones de est tipo que afectaban a más de 200 artículos fabricados por considerados "sectores prioritarios".
La Revolución Francesa terminó con todo esto, mientas que en Inglaterra lo hizo en 1813 la derogación del Estatuto de los Artesanos, que databa de 1563.
domingo, 24 de agosto de 2014
Los terratenientes británicos y la derogación de la Ley de Granos en 1846. Consecuencias de las reformas electorales.
Uno de los impuestos más curiosos de todos los tiempos fue el IMPUESTO POR CHIMENEAS O ESTUFA que afectaba a los manofactureros británicos de finales del siglo XVII, y que fue abolido en 1689. Ya que a partir de entonces en vez de recaudar por chimeneas se comenzó a gravar la propiedad de la tierra. Los terratenientes perdían poder a costa de los nuevos industriales.
El cambio consiguiente en el poder político movió tendencias, aunque no del todo. Hay que esperar a 1846 para que se derogue la odiada Ley de Granos, demostrando que la destrucción creativa significa redistribución no sólo de renta, sino también de poder político Efectivamente, la industrialización necesita de comercio libre y alimentos baratos. La gran hambruna de 1845 en Irlanda en la que murieron millones de personas convenció al Primer Ministro Peel.
La derogación de la Ley de Granos fue una de las primeras consecuencias de la reforma electoral británica. Una reforma que se concedió porque las élites pensaron que era la única forma de garantizar su continuidad.
El movimiento "cartista" inició una campaña por el sufragio universal en 1838. Tomó el nombre de la "Carta del Pueblo" evocando a la Carta Magna.
Recordemos que la Ley de Granos prohibía la importación de cereales a fin de mantener sus precios elevados y garantizar los enormes beneficios lucrativos de que gozaban los grandes terratenientes, tal como nos muestran las historias narradas por Jane Austen.
Sin embargo, tras la reforma electoral, los nuevos parlamentarios de Manchester y Birmingam querían maíz y trigo baratos para poder mantener los sueldos bajos. No importa añadir que estaban muy ligados a la industria textil. En cualquier caso, los dirigentes sindicales apoyaron la campaña empresarial contra la imposición de aranceles a los cereales y otros alimentos.
La derogación de la Ley produjo sus efectos al permitir la importación de tan esenciales materias primas, los precios de los principales alimentos descendieron los suficiente como para considerar que las amenazas malthusianas habían pasado. Incluso hay quien sostiene que la terrible hambruna irlandesa no se hubiese producido sin el concurso de esta Ley.
Los terratenientes iniciaron un largo proceso de decadencia. A la vez que el liberalismo económico ganaba posiciones incubando la explosión de actividad y prodigios de finales del siglo XIX y principios del XX.
El encargado de la deregación de la Ley fue, como hemos señalado, Robert Peel quien, durante su mandato (1834-1835 y 1841-1846), permitió el libre comercio, y además de eliminar la Ley de Cereales acabó con las Leyes de Navegación que obligaban a que las importaciones a Inglaterra se realizaran con barcos británicos. Además, hizo desaparecer muchas tarifas y estableció tratados comerciales con Francia y otros Estados. Incorporó la doctrina de la famosa cláusula de "nación más favorecida", según la cual los beneficios concedidos a un determinado país se debían hacer extensivos a todos los demás.
Su ejemplo, se extendió como un virus que incoaba prosperidad por allí por donde pasaba. En 1846, la reforma de tasas, inaguró la época más explendida de la historia económica británica. Las décadas de los prodigios de la segunda mitad del XIX le debe mucho a Peel.
El premier está entre los grandes héroes del panteón británico. Una vez más, la lección es clara. Como dijo el mismo Peel, un conservador debe conservar lo que merece conservarse, y reformar lo que debe reformarse.
La derogación de la Ley produjo sus efectos al permitir la importación de tan esenciales materias primas, los precios de los principales alimentos descendieron los suficiente como para considerar que las amenazas malthusianas habían pasado. Incluso hay quien sostiene que la terrible hambruna irlandesa no se hubiese producido sin el concurso de esta Ley.
Los terratenientes iniciaron un largo proceso de decadencia. A la vez que el liberalismo económico ganaba posiciones incubando la explosión de actividad y prodigios de finales del siglo XIX y principios del XX.
El encargado de la deregación de la Ley fue, como hemos señalado, Robert Peel quien, durante su mandato (1834-1835 y 1841-1846), permitió el libre comercio, y además de eliminar la Ley de Cereales acabó con las Leyes de Navegación que obligaban a que las importaciones a Inglaterra se realizaran con barcos británicos. Además, hizo desaparecer muchas tarifas y estableció tratados comerciales con Francia y otros Estados. Incorporó la doctrina de la famosa cláusula de "nación más favorecida", según la cual los beneficios concedidos a un determinado país se debían hacer extensivos a todos los demás.
Su ejemplo, se extendió como un virus que incoaba prosperidad por allí por donde pasaba. En 1846, la reforma de tasas, inaguró la época más explendida de la historia económica británica. Las décadas de los prodigios de la segunda mitad del XIX le debe mucho a Peel.
El premier está entre los grandes héroes del panteón británico. Una vez más, la lección es clara. Como dijo el mismo Peel, un conservador debe conservar lo que merece conservarse, y reformar lo que debe reformarse.
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