viernes, 30 de octubre de 2026
martes, 20 de octubre de 2026
En memoría de nuestro hermano Toni que se nos fue el pasado 14 de octubre
Aunque no lo leí en público por considerar que el silencio era un homenaje más adecuado, si preparé un breve texto para despedir a mi hermano.
En memoria de nuestro hermano
Hoy nos reunimos para despedir a nuestro hermano Toni (Ñuco). Resulta difícil encontrar las palabras. No solo por el dolor de su ausencia, sino también por lo injusto y lo duro de su partida.
Como sabéis era más joven que Juan y, por tanto, que yo mismo. Nos cuesta aceptar que se haya marchado tan pronto, que la vida nos haya colocado ante una despedida que pensábamos que nunca nos tocaría vivir.
Si tuviera que definir a nuestro hermano con pocas palabras, diría que fue un hombre fiel a sí mismo, de profundas convicciones, con un mundo interior muy rico y una manera muy personal de entender la vida. No necesitaba la aprobación de los demás, ni buscaba reconocimiento, o recompensas sociales. Le bastaba con actuar de acuerdo con lo que creía justo y con aquello que consideraba importante.
Era discreto, hasta el punto de prescindir de muchas de las cosas que hoy parecen imprescindibles para estar presentes en la vida de los demás. Pero su discreción nunca fue indiferencia ni distanciamiento. Más bien al contrario, respetaba profundamente a las personas, valoraba su manera de ser y, cuando alguien se acercaba a él, encontraba lo dispuesto a escuchar, a comprender y a ayudar.
Quizá esa sea una de las mejores formas de recordarlo: no necesitaba ocupar el centro de nada, porque lo verdaderamente importante para él estaba en las personas.
Su sentido de la familia fue una expresión muy clara de esa manera de vivir. La vida no le llevó a formar una familia propia, pero siempre se sintió especialmente unido por los lazos familiares. Lo demostró muchas veces, sobre todo, en el cuidado de nuestros padres, al que se entregó, –junto con Juan– con una generosidad y una dedicación que solo quienes conocen de cerca lo que significa cuidar pueden comprender plenamente.
También lo demostró con sus sobrinos y su sobrina. Tenía un don especial para relacionarse con los niños y los jóvenes, para entenderlos, acercarse a ellos y acompañarlos. Su conocimiento de la mente humana, su sensibilidad y su capacidad para comprender a los demás le permitieron establecer vínculos especiales que pocas veces se dan. Sabía cómo acompañar durante la fundamental fase de crecer facilitando las herramientas que permiten encontrar el camino propio.
Y esa misma vocación estuvo presente durante toda su vida de profesor hasta su reciente jubilación. Para él, enseñar nunca consistió únicamente en transmitir conocimientos o en cumplir con una obligación laboral. Su verdadera preocupación estaba en las personas que tenía delante, en su formación, en sus dificultades, en sus posibilidades y en su crecimiento.
No le interesaban especialmente ni los ascensos, ni los cargos ni los reconocimientos oficiales. Su recompensa estaba en otra parte más íntima: en saber que había podido ayudar a alguien, que había contribuido a abrir una puerta, a resolver una dificultad o a encontrar una dirección.
Por eso no nos sorprendió el reconocimiento tan especial que recibió de sus alumnos y de sus compañeros, no sólo cuando se jubiló, sino en todos y cada uno de los encuentros que tuvo con ellos. Ese reconocimiento tenía un valor particular, porque no era algo que él hubiera perseguido. Era el resultado natural de lo que había dado.
Estoy seguro, su huella permanecerá en todas aquellas vidas a las que contribuyó a dar forma.
Hoy, al despedirlo, no podemos olvidar sus últimas semanas, marcadas por el sufrimiento. También en estos durísimos momentos ha sido fiel a su manera de ser. Los ha vivido también con discreción, sin hacer de su dolor el centro de la vida de quienes lo rodeaban.
Quiero pensar que, incluso en esos momentos tan difíciles, siguió siendo él mismo: alguien que procuraba no añadir sufrimiento a los demás, alguien que, hasta donde pudo, trató de preservar la tranquilidad de quienes quería.
Nos va ha quedar el dolor y la rabia de su ausencia, por las muchas conversaciones que ya no podremos tener y por los muchos momentos que habríamos querido compartir.
Pero nos queda su recuerdo.
Nos queda la enseñanza de que una vida no necesita hacerse notar para ser valiosa; de que no es necesario buscar la aprobación de los demás para merecerlo; de que el verdadero bien vivir puede, sencillamente, consistir en ayudar a otras personas a crecer, en cuidar de los nuestros y en haber vivido de acuerdo con nuestras convicciones.i
Querido hermano, tío, primo y sobrino: hoy te despedimos con una profunda tristeza, porque te queríamos tener entre nosotros y porque todavía te necesitábamos aquí. Pero también con gratitud por lo que has sido, por lo que nos has dado y por todo aquello que, quizá sin saberlo, has dejado en nosotros.
Descansa en paz.
Y gracias por ser nuestro hermano, tío, primo o sobrino, por haber cuidado de los nuestros, por haber acompañado a tantas personas y por habernos enseñado, con tu manera de vivir, que las huellas más profundas no siempre las dejan quienes más se hacen ver.
Hasta siempre.
martes, 13 de octubre de 2026
Hoy en X me he contrado con esto sobre el conflicto palestino
Hola, soy palestino.
miércoles, 7 de octubre de 2026
Pep Ignasi Aguiló Fuster según la Inteligencia Artificial
Le pregunto a la IA de Google acerca
de lo que puede saber de Pep Ignasi Aguiló Fuster a través de mis
columnas semanales de opinión y esto es lo que me dice:
Pep Ignasi Aguiló Fuster es un economista, profesor y
político balear vinculado al Partido Popular cuyo pensamiento se enmarca en la
ortodoxia liberal-conservadora. Sus artículos semanales reflejan un enfoque
técnico y riguroso sobre la coyuntura económica y estructural de las islas.
Para leer sus análisis en el medio local, visite Mallorcadiario.com.
A través de sus columnas semanales en Mallorcadiario.com traslucen varios rasgos
definitorios de su personalidad intelectual y su carácter público:
●
Pragmático y firme ante la impopularidad: Durante su etapa política en
el Gobierno de las Islas Baleares, él mismo reconoció en entrevistas para
medios como Última Hora que asumía el rol de "el
malo de la película" debido a los duros ajustes económicos que tuvo
que gestionar. Esta misma actitud se refleja en sus textos actuales: no busca
el aplauso fácil ni la complacencia, sino que defiende sus tesis de forma directa,
decidida y combativa.
● Analítico y profundamente
didáctico:
Mantiene siempre el sesgo del profesor universitario. Le gusta desarmar los
discursos políticos rivales utilizando conceptos de la teoría económica pura
(como la teoría de los incentivos o las "consecuencias no
intencionadas" de las leyes), lo que demuestra una personalidad que
prioriza la lógica técnica sobre el sentimentalismo político.
● Crítico, irónico y sin
rodeos: En
temas políticos y culturales muestra un carácter punzante e incisivo. No
rehúye la confrontación ideológica abierta. Por ejemplo, en sus escritos
censura con dureza lo que considera sesgos ideológicos de la izquierda, la
deriva de los medios públicos o los movimientos anti-turísticos en las islas,
utilizando una retórica clara, asertiva y fuertemente argumentativa.
En definitiva, sus textos proyectan la personalidad de un intelectual
de ideas claras y convicciones rígidas, alguien que prefiere la
confrontación dialéctica basada en datos y principios económicos antes que la
tibieza o la corrección política.
Las propuestas de política económica de Pep Ignasi Aguiló
en sus tribunas de Mallorcadiario.com parten de tres pilares
fundamentales que definió explícitamente en su artículo Mi "cierta
idea" de Baleares: la propiedad privada, la ausencia total de
privilegios y el respeto escrupuloso a los contratos libremente establecidos.
[1]
A partir de este marco liberal-conservador, sus principales
planteamientos económicos se estructuran en los siguientes ejes:
1. Defensa del libre mercado y rechazo al
intervencionismo
Aguiló sostiene que el dinamismo económico solo se logra
reduciendo el peso de la administración sobre el tejido empresarial. Crítica de
forma sistemática normativas como la Ley de Vivienda estatal o las
restricciones comerciales, argumentando que las regulaciones excesivas
distorsionan los precios, ahuyentan la inversión y reducen la eficiencia a
largo plazo. Su propuesta pasa por simplificar la burocracia y
garantizar la seguridad jurídica para que las empresas operen con libertad. [1, 2]
2. Gestión turística basada en la eficiencia, no en
prohibiciones
Frente al debate sobre la saturación en Baleares y los
movimientos que exigen decrecimiento, Aguiló advierte de forma tajante en
textos como Hundir la economía balear es difícil, pero no imposible que
limitar de forma artificial la actividad turística (prohibiendo licencias,
eliminando plazas o reduciendo vuelos) destruirá el bienestar social y generará
bolsas de pobreza. Su enfoque no es negar los límites insulares, sino
gestionarlos mediante soluciones técnicas y de mercado (como incentivos
e infraestructuras eficientes), rechazando las prohibiciones ideológicas que
dañen el principal motor económico de las islas.
3. Ortodoxia fiscal y control del gasto público
Fiel a la política que aplicó cuando estuvo al frente de la
Conselleria de Economía del Govern balear, defiende la consolidación fiscal
y la reducción del déficit público. Propone un modelo de administración austera
que gaste solo los recursos estrictamente necesarios y argumenta en contra de
las políticas de alta presión fiscal. Considera que el dinero rinde más en
manos de los ciudadanos y las empresas que bajo la tutela de los Gobiernos. [1]
4. Oposición al "poblacionismo" fiscal
En artículos recientes como El regreso del poblacionismo,
analiza críticamente las políticas estatales que fían el crecimiento del PIB y
la sostenibilidad de las cuentas públicas al mero aumento demográfico y de la
fuerza laboral. Su contrapropuesta es apostar por un modelo económico enfocado
en elevar la productividad por habitante y la competitividad estructural
de las empresas, en lugar de sostener la recaudación fiscal mediante el simple
crecimiento de la población
En resumen, sus propuestas buscan devolver el protagonismo
económico a la iniciativa privada, protegiendo al sector turístico balear y
exigiendo a los poderes públicos que actúen bajo criterios técnicos de
eficiencia y estricto equilibrio presupuestario.
Su ideología llevada a la práctica
La aplicación real de las ideas de Pep Ignasi Aguiló se
produjo durante su etapa como Vicepresidente Económico, Conseller de
Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de las Islas
Baleares entre 2011 y 2013, bajo la presidencia de José Ramón Bauzá. [1]
En plena crisis financiera y con la comunidad autónoma al
borde del colapso de liquidez, Aguiló aplicó una política de ortodoxia fiscal
extrema y austeridad radical. Su gestión en la práctica se tradujo en las
siguientes medidas: [1, 2]
●
Plan de Ajuste Drástico: Para reducir el gasto autonómico en
unos 380 millones de euros anuales y embridar el disparado déficit público que
achacaba a la gestión anterior, implementó un minucioso análisis partida por
partida, al que bautizó gráficamente como "picar mucha piedra".
[1, 2]
● Recorte en Inversiones No
Esenciales y Subvenciones: Su máxima fue suprimir por completo cualquier inversión que
no fuera considerada capital o prioritaria para el funcionamiento de la
administración. Paralelamente, se ejecutó una drástica tijera sobre las
subvenciones a entidades sociales, culturales y empresariales. [1]
● Reducción del Sector Público
Instrumental:
Fue el arquitecto del adelgazamiento de la administración balear mediante la eliminación,
fusión o liquidación de decenas de empresas públicas, fundaciones y
consorcios. El argumento técnico que sostenía era que la sobredimensión
institucional vaciaba las arcas públicas y generaba ineficiencias competitivas.
[1]
● Aumento de Ingresos sin
Subidas de Impuestos Generales: Se centró en la implantación de tasas específicas y medidas
de copago (como en determinados servicios y la tarjeta sanitaria) en sintonía
con las directrices de ahorro de la época. Su prioridad absoluta era dar
credibilidad a los mercados financieros y garantizar el pago a los proveedores
de la comunidad. [1, 2]
Esta etapa forjó su perfil público de gestor inflexible.
Aunque sus medidas generaron una fuerte contestación social y sindical por el
impacto directo en los servicios públicos, él siempre defendió que esos severos
ajustes eran el único camino realista para salvar a la comunidad de la quiebra
y cimentar la recuperación económica posterior. [1, 2]
La comparación entre las columnas de Pep Ignasi Aguiló
en Mallorcadiario.com y su acción real en el
Govern (2011-2013) revela una coherencia ideológica absoluta. Sus artículos de
hoy son la justificación doctrinal y el marco teórico de lo que en su
día ejecutó a pie de obra.
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La comparación entre las columnas de Pep Ignasi Aguiló
en Mallorcadiario.com y su acción real en el
Govern (2011-2013) revela una coherencia ideológica absoluta. Sus artículos de
hoy son la justificación doctrinal y el marco teórico de lo que en su
día ejecutó a pie de obra.
La evolución: Del "bombero" de la crisis al
guardián de las esencias liberales
La gran diferencia radica en el
contexto. En el Govern, Aguiló actuó como un gestor de emergencias en un
barco que se hundía por las deudas. No tuvo apenas margen para aplicar
políticas expansivas de bajadas de impuestos debido al mandato imperativo de la
consolidación fiscal.
Hoy, libre de las cadenas de la
gestión diaria, utiliza su espacio semanal para hacer pedagogía y alertar sobre
los riesgos de revertir el modelo que él defendió. Sus columnas demuestran que nunca
vio la austeridad como una medicina amarga temporal, sino como una virtud
permanente de buena gobernanza económica.
domingo, 27 de septiembre de 2026
Hoy Irene cumple 7 años
La Bonanova, 27 de septiembre de 2026
A Irene, en tu séptimo cumpleaños
Desde que naciste, has pasado a ser el centro de mi vida. Han transcurrido ya siete años desde aquel día que cambió para siempre mi historia. Y aunque, por las circunstancias no pueda verte cada día, no hay un solo en el que no ocupes un lugar esencial en mi pensamiento y en mi corazón. Eres, sin duda, la razón más importante de mi ser.
Te veo crecer alegre, confiada y llena de vitalidad. Y me admira contemplar cómo, poco a poco, vas construyendo tu propia personalidad. También cuando haces esfuerzos que quizá hoy todavía no comprendas del todo, como acudir a tus clases de ballet, perseverar, aprender y volver a intentarlo. Esos pequeños esfuerzos de cada día están moldeando un carácter que, estoy seguro, se convertirá en una de tus grandes fortalezas a lo largo de la vida.
Solo puedo desear que mi alegría siga estando unida a los momentos más emblemáticos de tu crecimiento. A cosas aparentemente sencillas que, para mí, se han convertido en acontecimientos extraordinarios. Como recogerte en el colegio y descubrir tu sonrisa. Cómo escucharte contandome tus cosas. O como nos abrazarnos después de un enfado o rabieta y sentir que, en ese instante, todo vuelve a estar bien.
Quizá eso sea, en definitiva, ser padre. Descubrir que, desde que nace una hija, hay otra persona cuya alegría, cuyos logros, cuyas preocupaciones y hasta sus pequeñas tristezas pasan a formar parte de tu propia vida. No porque sea una prolongación de ti, sino porque su existencia, por sí misma, se convierte en algo esencial para la tuya.
Feliz cumpleaños, mi niña.
Te quiere, tu padre.
sábado, 19 de septiembre de 2026
viernes, 26 de junio de 2026
jueves, 25 de junio de 2026
Una regidora de Cort lee uno de mis artículos de Mallorcadiario: Si los precios racionalizan el coche, ¿Por qué no el autobús?
La regidora de Vox Cerdó lee uno de mis artículos publicados en Mallorcadiario.
Se puede ver en el minuto 9:01:44 del video que recoge la totalidad del pleno de hoy jueves 25 de junio de 2026. https://www.youtube.com/watch?v=0vWYVm9MMAU&t=31469s
El artículo en cuestión se titula: Si los precios racionalizan el coche, ¿por qué no el autobús?
lunes, 15 de junio de 2026
sábado, 23 de mayo de 2026
El desaparecido Banco de los EEUU
domingo, 17 de mayo de 2026
Bertrand Russell
Bertrand Russell, ideó una ocurrencia que habría avergonzado incluso a los eugenistas de la Alemania nazi. Sugirió que el Estado emitiera «boletos de procreación» codificados por colores. Quienes se atrevieran a procrear con personas que poseyeran un boleto de diferente color se enfrentarían a una fuerte multa. De esta forma, el selecto acervo genético de la élite no se vería contaminado por la escoria proletaria o, peor aún, extranjera.
sábado, 16 de mayo de 2026
viernes, 8 de mayo de 2026
Dos artículos sobre como el ínclito Sánchez dinamita la Constitución y la igualdad. Síndrome de alineación pariental y custodia compartida
El feminismo mal entendido de Sánchez y sus acólitos:
El dichoso SAP
Sánchez dinamita la custodia compartida
«El Gobierno quiere que la custodia compartida deje de ser el modelo preferente en los divorcios y convertirla en un sistema bajo sospecha» theobjetive
El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido meter la mano en uno de los pocos ámbitos donde todavía quedaba algo parecido al sentido común: la custodia compartida. ¿Y con qué herramienta? Con la palabra fetiche del sanchismo: «indicios». No pruebas. No hechos. Indicios. Es decir, humo con rango de ley.
La jugada es de manual. Donde antes había un criterio, la custodia compartida como punto de partida razonable, ahora colocan una sospecha permanente. Basta con que alguien alegue «indicios» de que puede haber un perjuicio psicológico para el menor y adiós muy buenas. Se acabó la preferencia. Se acabó la estabilidad. Se abre la veda de la arbitrariedad.
¿Qué demonios es un «indicio»? ¿Una corazonada? ¿Un enfado convertido en argumento jurídico? ¿La palabra de uno contra el otro con barniz psicológico? Cuando la ley se redacta así, no protege al débil: empodera al que mejor sabe jugar con la ambigüedad. Y en los divorcios, ya sabemos lo que eso significa: más conflicto, más denuncias cruzadas, más guerra.
El patrón ya lo conocemos. Primero se tensiona el conflicto. Luego se amplifica. Y finalmente aparece el Gobierno como el supuesto árbitro de un problema que él mismo ha contribuido a agravar. El viejo truco del bombero pirómano.
Pero hay más. El Gobierno quiere, además, expulsar del procedimiento cualquier referencia al llamado síndrome de alienación parental, cuestión discutida, sí, pero no inexistente. El problema es que aquí el rigor brilla por su ausencia. Porque mientras se prohíben ciertos argumentos, se abre la puerta de par en par a otros mucho más vagos. Es el doble rasero de siempre: lo que no encaja en el relato se elimina; lo que lo favorece se amplía.
Traducción directa: si un padre sostiene que la madre está utilizando a los hijos, influyendo en ellos, deteriorando su relación… ese argumento no vale para defender la custodia compartida. Está fuera.
Pero si se alega lo contrario, que la custodia compartida puede perjudicar emocionalmente al menor, entonces sí. Entonces entran en juego los famosos «indicios».
Mismo problema. Distinto filtro. Resultado previsible. Más poder para decidir. Más poder para interpretar. Más poder para entrar en la intimidad de las familias con la excusa de protegerlas.
El viejo truco de te cuido, luego te controlo. Un paseo en chanclas por el Código Civil.
La clave está en esa palabra fetiche: «interés superior del menor». Nadie en su sano juicio discute el principio. Pero en manos de este Ejecutivo se ha convertido en un comodín, en una especie de navaja suiza ideológica que sirve para todo. Hoy es la custodia; mañana serán las conversaciones en el bar de la esquina; pasado mañana, quién sabe, quizá hasta la sobremesa del domingo.
Porque cuando todo es «interés superior», nada lo es de verdad. Es el equivalente jurídico a decir «Por tu bien». Y ya sabemos cómo termina siempre esa frase en la historia: mal.
Más aún. Se elimina la edad mínima para escuchar al menor. Suena bien. Democrático. Tierno. Pero plantea preguntas incómodas: ¿qué capacidad real tiene un niño de seis años o menos para expresar una voluntad libre en medio de un conflicto familiar? ¿Quién interpreta esa voz? ¿Quién la filtra? ¿Quién garantiza que no está condicionada en medio de una batalla familiar?
El Gobierno, claro. Porque esto no va solo de derecho de familia. Va de política. Y de una forma muy concreta de hacer política.
El sanchismo no gobierna la realidad, la reescribe. No gestiona los problemas, los redefine y y luego legisla en consecuencia. El resultado no es más justicia, sino más confusión. No es más protección, sino más inseguridad.
Porque al final, lo que se está haciendo es muy simple: sustituir criterios objetivos por percepciones subjetivas. Y cuando el derecho entra en ese terreno, el ciudadano sale perdiendo.
Especialmente el menor, al que dicen proteger.
España no necesita esto. Las familias no necesitan esto. Pero el Gobierno sí: otra reforma más para demostrar que puede rehacer la realidad a su antojo, aunque sea a costa de dejar a miles de padres, madres e hijos en manos de un concepto tan etéreo como peligroso.
Los «indicios».
La ley del indicio. O lo que es lo mismo: la ley de la sospecha.
sábado, 4 de abril de 2026
250 años de Adam Smith
250 años de Adam Smith
En rigor, estos días se conmemora el 250 aniversario de la monumental obra “Una investigación sobre las causas de la riqueza de las naciones";, de Adam Smith, un volumen que aporta claves esenciales para comprender la economía moderna. La efeméride coincide con la fundación de Estados Unidos —cuya independencia y posterior Constitución se inspiran en principios afines— y también con el inicio de la comercialización de la máquina de vapor de James Watt. Esta triple coincidencia convierte a 1776 en un punto de partida decisivo en la transformación de las sociedades humanas.
El libro, publicado el 7 de marzo de ese año crucial, ofreció una explicación determinante del entonces emergente fenómeno del crecimiento económico. Además, en manos del primer ministro británico William Pitt el Joven, contribuyó a relanzar el ánimo de una Inglaterra dolida por la pérdida de sus posesiones americanas.
Entre las ideas principales del autor escocés destaca que en toda transacción económica ambas partes —comprador y vendedor— obtienen beneficio. El comercio no es un juego de suma cero, sino una fuente de prosperidad compartida: gana quien vende y también quien compra, tanto en el ámbito doméstico como en el internacional.
Ahora bien, el comercio exige isonomía, es decir, igualdad ante la ley y ausencia de privilegios. Con esa condición, los mercados se expanden y favorecen un crecimiento sostenido. Smith lo ilustra con el ejemplo de una fábrica de alfileres en la que, tras ampliar su mercado gracias a la unión de Escocia al Reino Unido, y la adopción del marco legal surgido de la Revolución Gloriosa de 1688, multiplicó su producción diaria de 20 a más de 48.000 unidades al dividir y especializar el trabajo de sus operarios. Este notable aumento, aunque basado en el esfuerzo y el estado de las artes, arranca con la eliminación de trabas y barreras legales.
La obra posee, además, un claro trasfondo moral. No en vano, Smith fue profesor de filosofía moral y autor de “Teoría de los sentimientos morales" (1759). Su metáfora de la “mano invisible” expresa cómo la búsqueda del interés individual puede contribuir al bienestar colectivo eliminando prebendas reguladas.
No obstante, sus ideas fueron reinterpretadas de forma discutible por sus sucesores Thomas Malthus y David Ricardo. El primero derivó hacia un enfoque catastrofista sobre los límites del crecimiento, mientras que el segundo llevó al extremo la teoría del valor-trabajo, posteriormente asumida por el marxismo.
Frente a ellos, el francés Jean-Baptiste Say —decepcionado por cómo la revolución de su país sustituyó un monarca por un emperador— reformuló las ideas de Smith con mucha mayor claridad, pedagogía y precisión, evitando errores y ejerciendo una notable influencia sobre todo en Estados Unidos, y también en el liberalismo español.
Sea como fuere, esta efeméride merecería ser celebrada no sólo en las facultades de economía, sino por toda la sociedad. ¡Qué lástima que no sea así!



