Bertrand Russell, ideó una ocurrencia que habría avergonzado incluso a los eugenistas de la Alemania nazi. Sugirió que el Estado emitiera «boletos de procreación» codificados por colores. Quienes se atrevieran a procrear con personas que poseyeran un boleto de diferente color se enfrentarían a una fuerte multa. De esta forma, el selecto acervo genético de la élite no se vería contaminado por la escoria proletaria o, peor aún, extranjera.
domingo, 17 de mayo de 2026
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