martes, 9 de julio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
domingo, 2 de junio de 2013
El ‘camelo’ de las políticas activas de empleo, de Lorenzo Bernaldo de Quirós en Mercados de El Mundo
Entre las recientes recomendaciones de la Unión Europea a España se incluye la conveniencia de incidir en las denominadas políticas activas de empleo ante la imposibilidad/inutilidad de emplear estrategias keynesianas de estímulo de la demanda agregada para reducir el paro y ante la teórica lentitud de las medidas de liberalización del mercado laboral para lograr ese objetivo. En sentido estricto, ese tipo de estrategias persiguen tres finalidades básicas: primero, hacer más eficiente la relación entre la oferta y la demanda de puestos de trabajo; segunda, mejorar la formación y la adaptabilidad de los parados a los empleos demandados por las empresas, y tercera, crear empleo directo por parte del sector público o subsidiar para que lo haga al sector privado. Ahora bien, estas iniciativas no son una especie de bálsamo de Fierabrás para combatir el paro ni constituyen una alternativa a la existencia de un marco de instituciones laborales flexible.
De entrada, aunque sorprenda y parezca herético, la realidad es que el principal problema del paro español no es el de los jóvenes, sino el de larga duración, esto es, el volumen de desempleados que llevan en esa situación más de un año. Al inicio de la recesión, en el cuarto trimestre de 2008, su tasa se situaba en el 21,37% del paro total; en el primer trimestre en 2013 afecta al 56,31 de los desocupados y se distribuye de manera prácticamente igual entre adultos y jóvenes. Este escenario si es grave y preocupante porque cuanto más tiempo se está fuera del mercado laboral más difícil es reintegrarse a él, sobre todo, para los parados mayores de 45 años cuya reincorporación a la actividad productiva se convierte en una meta prácticamente imposible. Desde esta perspectiva es básico establecer una serie de principios básicos para no errar en el diagnóstico del problema y, por tanto, en su solución.
En este contexto, las políticas activas de empleo no son ni pueden ser un sustituto del factor determinante del comportamiento del binomio paro/ocupación en cualquier economía de mercado. Un marco de instituciones laborales flexible con bajos costes de entrada y de salida en él, con un sistema de negociación colectiva descentralizado a escala empresarial o individual y, por tanto, capaz de ajustar los salarios a la productividad junto a un sistema de protección al desempleo que incentive en lugar de penalizar la búsqueda de trabajo por los parados es el medio fundamental para crear el mayor número posible de ocupación en la fase alcista del ciclo y para destruir menos cuando la economía se debilita o entre en recesión. Esta afirmación está avalada por la teoría económica y por una abrumadora evidencia empírica. Al mismo tiempo, la vieja Piel de Toro gasta en esos programas un 0,9% del PIB, lo mismo que Alemania, y superior a la media de la OCDE, el 0,7%.
Desde esta perspectiva, los efectos favorables o desfavorables de las políticas activas de empleo dependen de su diseño y ejecución, lo que exige establecer un adecuado equilibrio entre ofrecer mejores oportunidades a los parados sin desincentivar que éstos busquen empleo, es decir, evitar que los programas activos se conviertan en un medio de vida estable. Esto impone limitar su duración y fijar sus niveles de compensación en sus distintas variantes por debajo de los del mercado. De igual modo, estas políticas deberían acompañarse de una reducción del tiempo de percepción del subsidio de paro en orden a no desincentivar la aceptación y/o la búsqueda de empleo por parte de sus beneficiarios. La no observancia de estos criterios ha sido una de las causas de la falta de efectividad de las políticas activas para reducir la tasa de desocupación en la mayoría de los países desarrollados.
Si se desciende de la teoría a la práctica, la evidencia empírica disponible para los países de la OCDE muestra que las políticas activas han tenido efectos despreciables cuando no negativos sobre la creación de puestos de trabajo y sobre la reducción del desempleo. Los datos muestran con claridad dos de los resultados formulados por la teoría: disminuyen el esfuerzo de sus receptores a buscar activamente empleo y los programas públicos destinados a reciclar y formar a los parados producen tasas de retorno en términos de la empleabilidad de sus beneficiarios bajas e incluso negativas. El resto de los programas clásicos –subsidios al empleo, intermediación etc.– constituyen un derroche de recursos que no tiene utilidad alguna y tiene consecuencias distintas a las esperadas (Ver Effective Active Labor Market Policies, J. Boom and J. van Ours, IZA, 2004).
En el caso español, los voluminosos fondos aplicados durante décadas no parecen haber tenido ningún impacto significativo en la mejoría de la ecuación empleo-paro. Desde el inicio de la recesión, el gasto público destinado a esos programas ha supuesto en términos acumulados un 6,1% del PIB, 63.000 millones de euros. Esto significa que o bien esos programas son per se poco eficaces o bien que han sido muy mal concebidos y/o administrados o una combinación de ambas. Lo cierto es que una parte fundamental de esos recursos, básicamente la administrada por los sindicatos, no siempre ha sido destinada a los fines que le son propios, sino que en muchos casos han representado una fuente adicional de financiación para las centrales. Desde esta perspectiva, la persistencia o la intensificación de las políticas activas exige un severo control de su uso y también un análisis coste-eficacia de su diseño y aplicación. En este sentido, las reformas que está preparando en este campo el Ministerio de Trabajo han de contribuir a mejorar esas dos variables.
El paro es un drama nacional tanto en el plano humano como en el económico. Sin embargo, su solución pasa por mantener y profundizar en la reforma laboral implantada por el Gobierno y en sostener y avanzar en la liberalización de los mercados, en la reducción del tamaño del sector público y en la disminución de los impuestos para crecer. Esa es la terapia correcta para disminuir el escandaloso nivel de desempleo existente en España y, en este escenario, las políticas activas de empleo pueden ser, como mucho, un modesto acompañamiento.
sábado, 25 de mayo de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
miércoles, 15 de mayo de 2013
martes, 14 de mayo de 2013
Gràcies sinceres!!!!
Utilitzant Twitter per agrair aquests dos anys d'intens i vertiginós treball, ha estat un autèntic orgull ocupar el càrrec de vicepresident econòmic de les Illes Balears.
Gràcies al poble de balears, al seu Pesident i Govern.
I de forma molt especial a les persones que m'han acompanyat en aquesta aventura. Gràcies a Isabel, Lourdes, Toni Costa, José Vicente, Teresa, Joana Perelló, Toni Mateos, Jaume, Cesar, Joana Camps, Xisco, Alberto , Maria Marqués, Toni Valdevieso, Javier, Magdalena, Inma i Maria Salvà.
sábado, 11 de mayo de 2013
Las licencias de taxis, en rebajas
Al igual que el mercado inmobiliario, el precio para comprar un permiso de taxi de Palma ha bajado un 45% en 5 años. Ahora hay unas 15 licencias en venta, pero la demanda no es tan alta
diariodemallorca.es
jueves, 2 de mayo de 2013
domingo, 21 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
Mi homenaje a Adolfo Suárez en el Parlament de les Illes Balears
Hoy he contestado esto a una de las preguntas formuladas por el diputado de la oposición Marc Pons como homenaje a la gran figura política que representó el Presidente Suárez, que actualmente se encuentra aquejado por una dura enfermedad:
jueves, 28 de febrero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
3.112 manifestaciones en Baleares durante 2012
La crisis económica y social que sufre España ha tenido fiel reflejo en el incremento de las protestas ciudadanas en las calles: solo en los diez primeros meses del año pasado se produjeron 36.232 manifestaciones en España, prácticamente el doble que en todo 2011, cuando se contabilizaron 18.422. En Baleares han sido 3.112.
lunes, 7 de enero de 2013
Ben acompanyat
sábado, 24 de noviembre de 2012
La compleja promesa de salir de la crisis
Editorial de Llorenç Riera en diariodemallorca.es
LLORENÇ RIERA Saber mantener el tipo y la compostura en tiempos difíciles y frente a todos los temporales, es un buen logro. Mucho más si se consigue guardando la capacidad analítica y la visión de conjunto. El vicepresidente económico del Govern Bauzá lo está consiguiendo. Resiste sin abandonar el timón y permanece fiel a su carta de navegación en el mar de las turbulencias sociales y empresariales. Es un comportamiento con el que logra permanecer fiel a la ruta y a la "fortaleza" del PP, esa que, según él, es capaz incluso de "romper con la dinámica electoral y saber que las cuestiones de fondo acaban teniendo recompensa". Pero, como las cosas están muy mal, se cura en salud y fía soluciones a largo plazo, "quizás en otra legislatura".
José Ignacio Aguiló aparece en público desempeñando la función de hombre pragmático, se ampara en los clásicos a los que confiesa devoción y alude directamente a Maquiavelo. Hoy concede una reposada entrevista a Diario de Mallorca en la que se explica con detalle y busca el equilibrio entre el profesional de la economía y el ser humano, el hombre que resuelve ecuaciones, pero tiene corazón. Es una actitud que le lleva a afirmar, aún a riesgo de ser tachado de exagerado, como él mismo admite, que "los economistas también salvamos vidas". Son los médicos de la rentabilidad y de la sostenibilidad monetaria que puede asfixiar.
José Ignacio Aguiló aparece en público desempeñando la función de hombre pragmático, se ampara en los clásicos a los que confiesa devoción y alude directamente a Maquiavelo. Hoy concede una reposada entrevista a Diario de Mallorca en la que se explica con detalle y busca el equilibrio entre el profesional de la economía y el ser humano, el hombre que resuelve ecuaciones, pero tiene corazón. Es una actitud que le lleva a afirmar, aún a riesgo de ser tachado de exagerado, como él mismo admite, que "los economistas también salvamos vidas". Son los médicos de la rentabilidad y de la sostenibilidad monetaria que puede asfixiar.
En todo caso, Aguiló busca pan para mañana, aunque sea al precio de pasar algo de hambre hoy. Mejorará la estética, pero quizás ha olvidado que, por el camino, puede fallar la nutrición, cuyas carencias dejan secuelas irreversibles. Sea como sea, los objetivos se presentan claros, a prueba de toda afrenta, sea de los aliados tradicionales, de los lobbies económicos o, directamente, de la oposición política y la contestación social. El vicepresidente que por primera vez ha hecho los presupuestos que deseaba hacer y que, a partir de sus planteamientos, necesita la Comunidad, "no está en política para hacer amigos, sino para resolver problemas". Los tiene mayúsculos, pero su firmeza le impide espantarse cuando ve que los rent a car se van a tributar al País Vasco o los siempre influyentes hoteleros se quejan de no haber sido oídos antes de decidir los tributos que les afectan.
Nada saca al vicepresidente Aguiló de sus esquemas ni de sus casillas. Puede llegar a admitir, aunque sólo sea por cortesía, el decrecimiento del 0,1% para Balears pero su departamento, que según revela utiliza el mismo método que usaba Carles Manera, continúa defendiendo un crecimiento del 0,3%.
Una burbuja financiera que hizo estallar la burbuja inmobiliaria y no una mera crisis de consumo, como se pensaba, ésta es la consecuencia del estallido económico de 2007, según Aguiló. Ahora su objetivo, con el que ha querido cuadrar el presupuesto de 2013, es poner tapón al gasto y consolidar un proceso de reformas capaz de introducir criterios de equidad y solvencia, tanto a las empresas como a la Administración.Comulga poco con quienes sostienen que el exceso de ahorro es pernicioso y, en términos mucho más políticos, reniega del alto endeudamiento del Govern Antich y no tanto del de Matas porque, en su opinión, el del expresident condenado y plurimputado, recurrió menos al crédito y lo hizo en condiciones mejores. También hizo otras cosas impúdicas que no menciona.
Nada saca al vicepresidente Aguiló de sus esquemas ni de sus casillas. Puede llegar a admitir, aunque sólo sea por cortesía, el decrecimiento del 0,1% para Balears pero su departamento, que según revela utiliza el mismo método que usaba Carles Manera, continúa defendiendo un crecimiento del 0,3%.
Una burbuja financiera que hizo estallar la burbuja inmobiliaria y no una mera crisis de consumo, como se pensaba, ésta es la consecuencia del estallido económico de 2007, según Aguiló. Ahora su objetivo, con el que ha querido cuadrar el presupuesto de 2013, es poner tapón al gasto y consolidar un proceso de reformas capaz de introducir criterios de equidad y solvencia, tanto a las empresas como a la Administración.Comulga poco con quienes sostienen que el exceso de ahorro es pernicioso y, en términos mucho más políticos, reniega del alto endeudamiento del Govern Antich y no tanto del de Matas porque, en su opinión, el del expresident condenado y plurimputado, recurrió menos al crédito y lo hizo en condiciones mejores. También hizo otras cosas impúdicas que no menciona.
viernes, 9 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
Los presupuestos de la comunidad para 2013 disminuyen un 2,74%
Si el año pasado la Comunidad Autónoma dispuso de 3.675 millones, este año la cifra se reduce a 3.574 millones, lo que supone una disminución del 2,74%.
Estos datos han sido facilitados en rueda de prensa por el vicepresidente económico, Josep Ignasi Aguiló, que ha anunciado asimismo nuevas medidas impositivas al patrimonio, a los envases de bebidas, a las grandes superficies y a los rent a car por el uso del territorio.
El pago de la deuda consume una gran parte de los presupuestos, más incluso que el pasado año. En total se tienen que pagar a los bancos 814 euros, de los cuales 313 son intereses.
Por consellerias, todas las partidas se reducen, a excepción de la de Turismo, que el año pasado sufrió el mayor recorte. Pasará de los 63 millones de este año a 69, un 9,05% más.
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